Hace un año el Convenio de Minamata entro en vigor para proteger la salud humana y del ambiente de las emisiones de mercurio.

Hace un año en el mes de agosto de 2017, entró en vigor el Convenio de Minamata sobre el mercurio, un tratado mundial para proteger la salud humana y el medio ambiente de las emisiones antropogénicas de mercurio y los compuestos de este.

Cabe mencionar que el mercurio es un elemento natural que se encuentra en la corteza terrestre y se libera naturalmente a través de la actividad volcánica y la erosión de las rocas. Existe en diversas formas, cada una con un grado variable de toxicidad, pero todas igualmente nocivas, ya que afectan el sistema nervioso, el cerebro, el corazón, los riñones, los pulmones y el sistema inmunitario de todos los seres vivos.

Debido a que la exposición al mercurio, incluso en pequeñas cantidades, puede causar serios problemas de salud, de modo que la Organización Mundial de la Salud lo considera una de las diez sustancias químicas de mayor preocupación para la salud pública.

Cada año, se liberan hasta 9.000 toneladas de mercurio en la atmósfera, el agua y la tierra. La mayor fuente de emisiones de mercurio es la minería de oro artesanal y en pequeña escala, seguida de cerca por la combustión de carbón, la producción de metales no ferrosos y la producción de cemento.

Es importante saber que los artículos de uso diario, como cosméticos, algunas bombillas fluorescentes, baterías y empastes dentales también contienen mercurio y compuestos de mercurio. El envenenamiento ocurre más a menudo por la ingestión de pescado contaminado y por la inhalación -el mercurio líquido, que se usaba comúnmente en los termómetros, se evapora a temperatura ambiente.

FUENTE: laverdadnoticias.com